El
grave accidente que sufrió Sergio Pérez, durante el pasado año
2011, ha sido la causa por la que se llevó a cabo una profunda
revisión, en el campo de la seguridad, en el circuito de Montecarlo.
En la presente edición, la FIA y el Automóvil Club de Mónaco han
decidido acabar con los puntos negros más importantes del trazado,
que es estándar del mundial, que va a ser inamovible, dentro del
calendario, por su gran importancia histórica. A pesar de los
esfuerzos, este circuito, en ningún caso, va a poder alcanzar los
estándares que hoy se exigen, en cualquier otro gran premio, que se
celebra a lo largo de la temporada. La zona que más esfuerzos ha
tenido es la bajada del túnel, con su famosa zona de frenada y la
escapatoria de la nueva chicane, el punto en que, por desgracia, el
Sauber de Checo se terminó topando. Las nuevas barreras, que están
realizadas con espuma, que se conocen como Tecpro, hicieron muy bien
su labor, lo que no pudo evitar una fuerte conmoción cerebral, lo
que provocó que el piloto mexicano tardara un mes, a volver a su
estado normal, a ser el mismo de siempre. Hay que recordar que, dos
semanas más tarde del choque, tuvo que ser sustituido por el piloto
español Pedro de la Rosa, en el circuito del Gran Premio de Canadá.
Foto: fuente
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